En un viaje de intercambio a Alemania y Holanda, México fortaleció el proceso de caracterización para la implementación de las acciones enmarcadas en la Contribución Nacional Determinada (NDC, por sus siglas en inglés) en su adaptación al cambio climático en el sector hídrico. Durante el viaje se destacó un taller sobre la gestión integrada de las zonas costeras ante los efectos del cambio climático en la Universidad Christian-Albrechts de Kiel, Alemania.

Representantes de diversas instituciones mexicanas viajaron a Holanda y Alemania para reflexionar e intercambiar experiencias sobre las acciones de adaptación vinculadas con el agua que se establecieron en la Contribución Nacional Determinada (NDC) en el marco del Acuerdo de Paris. Durante el viaje los participantes escribieron artículos para reflexionar sobre los diferentes temas.

bahia de la ciudad de Kiel

Los representantes mexicanos visitaron la ciudad de Kiel en Alemania, uno de los principales centros marítimos de Alemania, ubicada a orillas del Mar Báltico. Kiel es altamente vulnerable en toda su costa, al impacto del clima, aumento de tormentas en los acantilados, pérdida de tierras, erosión y transporte de arena e inundaciones por el aumento en los niveles del Mar del Norte y del Mar Báltico. En Kiel, los representantes mexicanos visitaron la Universidad Christian-Albrechts que fue fundada en 1665. Actualmente cuenta con 26 mil estudiantes y goza de mucho prestigio al ser cuna de grandes científicos galardonados con doce Premios Nobel.

Christian-Albrechts Universidad de Kiel

El Instituto Geográfico fue el anfitrión de un taller de enseñanza sobre la gestión integrada de las zonas costeras ante los efectos del cambio climático, la alta vulnerabilidad de las costas y los costos que implican sobrellevar estos impactos al clima. Se expuso como se han enfrentado estos riesgos y como se siguen preparando para su adaptación y resilencia, que afectan grandemente la economía del lugar, principalmente al sector turístico de estas zonas destinadas al recreo.

La gestión de las inundaciones se basa en un modelo de tres pilares, que proporcionan una protección integral del capital humano y físico:

  • La prevención a través del establecimiento de medidas apropiadas y sensibilización al riesgo
  • La protección a través de la construcción de estructuras contra inundaciones y
  • La gestión que combina y organiza los puntos anteriores.

Además, una cooperación comunal en la adaptación climática se ha implementado, denominada la “Alianza del Clima de la Bahía de Kiel”. Esta alianza se basa en la cooperación y capacitación de distintos actores tales como protección civil, servicios de rescate, empresas ciudadanas, fortaleciendo la capacitación a la ciudadanía sobre los efectos del cambio climático, las inundaciones y las lluvias intensas a través de festivales culturales.

puerto de la ciudad de Kiel, Alemania

La construcción de “diques” garantiza la protección hasta por 100 años, en el 95 por ciento de las llanuras y en toda la costa, ya que sirven como barreras. Existe también un programa de fortalecimiento para conservar una altura de los “diques” de 1.5 metros, lo cual implica ir añadiendo el material que se va perdiendo por la erosión. Además, se han implementado programas para elevar el nivel de los terrenos ubicados en las únicas islas ubicadas en la marisma, llamadas “highlights”, protegidas por la ley con un valor cultural y ecológico. Otro programa se enfoca en la restauración de arena en las playas de un millón de metros cúbicos al año. En materia legal, la región cuenta con una ley de protección de la costa y una ley de provisión de construcción.

El viaje de estudios tomó lugar del 27 de noviembre al 8 de diciembre de 2017. Participaron representantes de la Dirección General de Cambio Climático de la Secretaria de Medio Ambiente (SEMARNAT), la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), la Secretaria de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del Gobierno del Estado de Yucatán (SEDUMA) y el Comité Técnico de Aguas Subterráneas del Consejo de Cuencas de la Península de Yucatán.